lunes, 26 de septiembre de 2016

NUNCA HE VISTO UN SHOW COMPLETO DE LNG SHT



Probablemente Lng Sht este cerca de haber recorrido toda la república mexicana y algunos otros países en lo que va de los últimos dos años pregonando su manifiesto lírico de pacotilla, que dista mucho de el compromiso social y al mismo tiempo de la fórmula pop lover de cualquier género. Es difícil lograrlo, pero el cancunense de la greña y las barbas desparpajadas, se coloca con su rap en un justo medio, en un ecuánime balón dominado por todos, y eso, creo es su principal atino.

A mi no me gusta el rap casi, obviamente disfruto de los clásicos del rap en todos sus vectores: latinos, gabachos, ochenteros, pero en si en si el rap no es algo que comulgue mucho con lo que a diario pueda poner en mi ipod al manejar mi auto o para musicalisar algún momento de mi vida. De hecho creo que he visto muy pocos shows de rap en vivo de no ser por algunas apariciones de ciertos conceptos en festivales de rock. Voy más allá,. Aun no he visto un show completo de Lng Sht por diversas razones, encabezadas por la premisa que antes dije: Casi no me gusta el rap.

Sin embargo me he dado a la tarea de escuchar la música del rapero con facha de leñador y he captado algunos momentos en vivo para poder emitir una opinión acerca de el fenómeno que zurca todos y cada uno de los congales de música en vivo del país. Divagando entre sus temas encontré que definitivamente la miel espesa de lo que Lng Sht hace radica en el espejo social clasemedia tan elocuente y certero a la hora de pasar por sus rimas (como las llaman los raperos). Este chico desde mi punto de vista sabe subrayar con color fluorescente los constantes momentos de nuestra absurda cotidianidad y darles un toque de ironía y comicidad para adoptarlos sin tanto recelo.

Tengo una banda de ska punk que durante muchos años hemos querido escribir solo de lo que nos pasa alrededor para poder evitar emitir juicios torpes. Pues al escuchar a Gastón (así se llama) descubrí la forma de hablar de esta misma introspección de una manera quizás más generalizada donde los juicios se emiten en situaciones casi risibles y reales como la carne asada de un domingo. La lírica de este rapero retrata mi generación envuelta en otro bloque subsecuente y al mismo tiempo enredados en estos tiempos absurdos de estupidez juvenil.

A Lng Sht le hace más fuerte sin duda la facilidad de palabra en vivo, donde vemos al verdadero artista regalar pasajes ingeniosos llenos de peroratas bastante bien inyectadas dentro de la audiencia. Su gran mérito es perder el respeto a la audiencia y ser desparpajado y valiente al hablar. Bueno, después de casi 17 años con mi banda nunca me atreví a encarar al chico de enfrente de un show que se aburre indiferente a los cientos detrás de él que pasan la tarde feliz; Me tocó ver a Gastón retar al mismo chico a retirarse si no la pasaría bien, si si, al estilo de Belinda pero con un chingo de gracia e inteligencia más.

La música de Lng Sht es más X que cualquier cosa según he observado, insisto, lo importante es la riqueza de su estructura y la manera de aterrizarlo arriba del escenario. Sin duda si estas ideas se fueran en papel nadie se tomaría el tiempo de leerlas pero al estar inmiscuidas en un show de rap toman un valor mucho más significativo. Gastón no ha descubierto el hilo negro de la música, mucho menos del rap, mucho menos de la industria, pero si ha sabido jugar las cartas con inteligencia y ahora cada show se vuelve más exquisito para la gente, acuda o no al evento.

Sin duda tal vez, este chico hubiese sido más feliz dentro de una banda de punk rock y no elevando rimas al aire, no lo se, lo que si se es que advierto cierta melomanía en su estilo personal, su lírica y su movimiento de redes lo cual estoy seguro lo hace más estridente a la hora de poder opinar sobre la música y la cultura. Dicen que para saber de todo hay que viajar mucho, hombre Lng Sht no vive, el viaja, y seguramente guarda en las encías más verdades y realidades que muchos de nosotros.

lunes, 1 de agosto de 2016

DOS DÍAS CON FACE TO FACE


Normalmente hablo de los conciertos desde la perspectiva del show, de la trascendencia, de la huella, de lo importante, de la historia, de la vibra y la elocuencia, hoy hablaré de la crónica real y el lado humano y para ello escojo mis horas vividas el miércoles y jueves pasado junto a la histórica banda de punk Face to face, lo llamaré "Face to face, Cara a cara"


Es miércoles 27 a las 6:45 pm en el aeropuerto de Guadalajara y se asoman de las puertas de llegadas internacionales tres barbados con tatuajes primordialmente borrosos por los años, seguro son ellos, Face to face estaba llegando a Guadalajara, los años en sus rostros son evidentes, las cortesías son normales. Trev y su esposa llegaron en un vuelo más tarde provenientes de las Vegas, les cuestiono si quieren esperar a Trev o partir de una vez y después mandar por él. Nos vamos, parece no importarles mucho el paradero del vocalista de la banda y su mujer. Denisse aprovecha para fumar uno de los muchos cigarrillos que fumará durante el día. Guadalajara se esconde en una lluvia torrencial y Face to face, se atrinchera en el Bariachi esa noche, solo a unos metros o cuadras de su hotel. Se estremecen con el imitador de Juan Gabriel, margaritas en abundancia para todos. Deciden caminar al hotel, así que me marcho antes.

Jueves a eso de las 13:10 pm, es hora de llevar a estas leyendas a comer, el menú es mexicano. La esposa de Trev emocionada pide los Chiles en Nogada, Trev se inclina por el mole. Ambos quedan impresionados por el sabor, colores y texturas de sus platillos. David, su manager, busca quien le acompañe con un mezcal de su elección, se dice conocedor y me escoge entre la mesa de comensales, se agrega Trevor. El mezcal elegido es llamado "Marca Negra", resulta un poema para la garganta, una belleza, sin embargo a la hora de la cuenta entendemos que bebimos oro en una copa, el precio nos supera, la copa fue sin embargo increíble.

Llegamos al Foro Independencia solo para dejar instrumentos y volver más tarde, el camino que tomamos nos lleva al mercado San Juan de Dios donde los viejos punkrockers se inventan regalos típicos para la familia. Blusas de manta con bordados para sus esposas y pelotas de goma con hilos de colores y muñecas tejidas para los niños. El baterista me dice que cerca de su casa en L.A. hay un panteón para mexicanos y todos los días hay una banda tocando música mexicana, esto me lo dice porque hay una banda tamborilera en medio del patio del mercado. Finalmente Deniss tras otro y otro cigarro marca dos baleros de madera con los nombres de sus hijos. "Awesome dude"

Llegamos al soundcheck, Deniss quiere más cigarros, le explico como llegar al oxxo más cercano, los demás se vierten en un ensayo de cuerdas y niveles. Deniss regresa sin cigarrillos el oxxo no acepta dólares, me ofrezco a comprarle una cajetilla y después saldamos cuentas, al volver el audio esta casi listo, sin embargo el hambre de punk de estos veteranos y quizás su sordera hace que los amplificadores suenen demasiado, hay que modular dice el ingeniero del foro, pero es dificil convencer a estos viejos lobos de mar. Al final ceden, tienen que bajarlos, si por ellos fuera se quedan a vivir en el eterno soundcheck.

La cena fue más relajada, nuevamente las margaritas y los mezcales inundan la mesa, Deniss trata de pagarme la cajetilla, le digo que no hay problema y me cuestiona: ¿are you rich?, no... but its only 47 pesos, maybe you can give me something similar in other time...  David el manager nos cuenta sus peripecias en Berlín cuando administró un restaurante, Danny hizo lo mismo en California, cuentan sus problemas con clientes y policía. Scott comparte el postre con la esposa de Trev, un cheesecake que según ellos es el mejor que han probado en su vida y que sería imposible encontrar en estados unidos. Se dan cuenta que esa noche dormirán solo cuatro horas, ya se sienten cansados desde antes,

Antes de partir al show Trev me dice que harán un show de 18 canciones y me pregunta si creo que es suficiente. Por mi está perfecto. Todos esperamos a Deniss en el lobby mientras Scott habla de la textura de su última caca, afuera Deniss consume cigarrillos sin que nos diéramos cuenta. 

Llegamos al Foro Independencia a las 10 pm, David nos pide tres pilas de 9 Voltios, si, de las cuadraditas diez minutos antes de salir. Salimos disparados al oxxo, no hay, al seven, no hay, en Wallmart hacemos una cola mediana y las encontramos, las pilas llegan a tiempo, el show de Face to face resuena por fin en Guadalajara. Los asistentes vibran con los primeros acordes de la banda y Trev advierte que principalmente tocarán temas del Big Choice.

Observo el concierto tras bambalinas y con las manos llenas de emoción de ver tan buen punk rock, la esposa de Trev me muestra fotos de otros shows en su whatsapp donde se lee que alguien le dice que su esposo es un viejo culo gordo. Mi amigo Weeks dueño del Foro cada vez se emociona más y se le salen las lágrimas de emoción al escuchar Disconnected. 

Termina el show y los camerinos se inundan de fotos y autógrafos, logro tener la muñequera sudada de Scott y se la doy a weeks y este la sella con más lágrimas. Todo es una singular fiesta de cerveza y amistad entre fans, equipo y banda. De camino al hotel ebrios cantan y silban canciones que sólo ellos conocen. Deniss fuma el último pitillo.

A las 5:45 am del día siguiente partimos al aeropuerto, silencio de madrugada con ligera cruda, David no para de silbar una tonada que no logro ubicar. Al llegar al aeropuerto todos y cada uno se despiden de mi y me abrazan. Nos veremos muy pronto genios.

Al subir a tomar de nuevo el volante de la camioneta encuentro unos dólares sobre el tablero, parece que Deniss o Dionisio como él dice que se llama en español ha querido saldar su deuda.


martes, 26 de julio de 2016

VERDADEROS GRANDES DE JALISCO


Y Jalisco sigue siendo un importante generador de buena música, buenos proyectos, profesionalismo y dinamismo. Un nido elocuente de bandas que siguen produciendo y cada vez llegando más lejos y más alto a pesar de silencios de los medios masivos sumidos muchos en indiferencia y destino. Jalisco tiene las herramientas del rock tan claras en tantos géneros que puede ser incluso autosustentable.

Toca hoy hablar de los géneros fuertes como el Metal, Metal Core, Hardcore y otros más que nos tienen hoy en día en sitios de privilegio a nivel nacional e internacional sin que se haga tanta brama en los tabloides locales o las emisoras que sujetan el ruido a los escuchas tapatíos. La prueba está a simples clicks de lo que pasó este fin de semana en uno de los festivales de Metal más grandes de Latinoamérica: el Hell & Heaven, que tuvo lugar en la ciudad de México y que bandas tapatías se encargaron de protagonizar de manera importante con sus actuaciones en escenarios y horarios trascendentes y logrando un reconocimiento masivo y plausivo.

Los nombres de Thel Barrio, All Misery, Arcadia Libre, Pressive entre otros lucieron imponentes en un flyer lleno de monstruos del Metal internacional pero que solo trajeron una experiencia más de éxito. Quizás nueva noticia para algunos de los que no estamos tan dentro del género de las camisas negras y el sentimiento oscuro o vengativo y social. Lo cierto es que para estas bandas esto ahora es una constante de éxito en los últimos años que se ha visto plasmado en giras internacionales año con año y que muchos ignoramos por estar embelesados en seguir buscando que irán a hacer los dinosaurios locales.

Thel Barrio lo ha hecho bien todo, es una banda de particular manufactura que suena como pocas puedan sonar, con ese toque metal y fuerte en sus cuerdas y una imagen aguerrida y combativa que pone en alto la cultura popular de nuestros barrios zapopanos. La retórica utilizada tanto en sus letras como en sus shows muestran propuesta, fuerza y actitud que los han llevado a cruzar el charco y ocupar lugares de honor en escenarios internacionales, llevando la bandera tapatía siempre arriba aunque para los medios locales siga pasando desapercibida en muchos casos.

Lo mismo podemos decir de Arcadia Libre y All Misery que con miembros de Guadalajara y de Ocotlán de donde una gran horda de rockers siguen surgiendo. Se han ganado lugares de verdadero respeto nacional e internacionalmente, y también despedazaron este fin pasado el Hell & Heaven como pocos lo han podido lograr desde las trincheras de la escena tapatía. Pressive también con su New Metal Alternativo también ya tuvo su gira europea y centroamericana de mucho éxito.
En Guadalajara como ya lo he dicho antes seguimos a la expectativa de que proyecto fallido se le ocurrirá pronto a los otroras ángeles del rock tapatío de revista y nos olvidamos de verdaderos monstruos crecientes como estas bandas de metal que nos muestran la forma de hacer las cosas con calidad, actitud y un chingo de huevos para resistir y lucir sin ser nunca los bonitos de las portadas.

Enhorabuena al metal de Jalisco.

martes, 14 de junio de 2016

VOLVER A CREER


Este sábado pasado en Guadalajara se vivió algo meramente inusual dentro de los festivales de rock (si es que se pueden seguir nombrando de rock específicamente), y es que sumergido dentro de un mar de gente y escenarios monstruosos apareció el escenario o carpa :"Foro Independencia", la cual de mucho menor tamaño en medida y longitud que los escenarios adjuntos no respetó calidad, propuesta y enjundia y sorprendió a miles con las propuestas de proyectos nacionales con un futuro o más bien un presente abrumador. La experiencia para muchos fue algo mágico y lleno de opciones sonoras de las que realmente gusta palparse en un concierto de rock. Es cierto, las bocanadas reales de rock y de alternativa se vivieron en esta carpa insolente.

El evento fue un éxito claro como siempre sí... una vez más Molotov, una vez más DLD, por increíble que parezca una vez más el Morenito de fuego y así sucesivamente. Y salvo la calidad musical del morenito mencionado no pongo en duda el valor de las bandas participantes si no su continuidad enfermiza por entre los festivales del país, quedándose con valiosos espacios y minutos a proyectos auténticos que además de agregar valor crean un nuevo cúmulo de artistas que refresquen por lo menos los escenarios y no sigamos viendo el mismo cartel por aquí y por allá solo de distintos colores.

La fórmula es muy sencilla, traer a Molotov, a Caifanes, Café Tacuba, Maldita Vecindad, Fobia, Cadillacs, Decadentes etc... como headliners y listo, tendrás un lleno total y puedes darte el lujo de hacer y deshacer, escoger, pagar favores y demás con el resto del cartel. Lejos quedó la fórmula de intercalar talentos, darle valor al line up, darle espacio y tiempo a nuevos talentos para volverlos parte del negocio futuro y tener una baraja amplia y rica en un futuro cercano. Es una gran verdad, los festivales son trampolines mediáticos y de experiencia para que muchos proyectos y bandas puedan dar el gran paso. Digamos que los festivales son perfectamente necesarios.

El Foro Independencia y su escenario entonces transgredieron toda la formalidad actual y nos brindaron una oleada de talentos emergentes (aunque odio el término) durante toda la tarde del sábado pasado sabiendo sortear a los otros escenarios y lograr una euforia colectiva ajena a lo que ocurría alrededor. Así vimos talento local y nacional de verdadero valor elocuente y pasando por todos los géneros, colores y sabores de lo que en un futuro seguramente dará o ya da mucho de qué hablar. Sin duda alguna lo vivido en esa carpa será recordado muchos años como la manera de hablar de los que hoy se levantan. La gente del Foro que arriesgó todo por la experiencia merece palmas y fanfarrias por dar al público y a las bandas el espacio y el tiempo tan escasos.

Estamos secuestrados por los gustos pavoneros de las masas o si no entonces por las ofertas obligadas de quienes hoy en día realizan los festivales masivos del país. Cualquiera que sea la respuesta lo cierto es que los fabulosos proyectos nuevos no tienen cabida alguna y los consumidores se están quedando muy lejos de los otrora festivales únicos y vivos que no solo se encargan de entretener si no de traer nuevos bríos y porqué no? negocio. Algunos años atrás se apostó con éxito por nuevos valores y hoy hay un miedo potencial de volver a creer o quizás ignoremos del todo como se transformo el negocio de la música y nuestras palabras sean vanas y frías.

Ojalá pronto volvamos a creer en nuevas cosas, y les demos el valor necesario, ojalá que los grandes dinosaurios nos dejen algún día un pequeño rincón a los desafortunados. Ojalá que lo hecho por el Foro Independencia sea copiado por otros tantos o por los grandes organizadores y haya un vuelco generacional que supere fronteras. Sabemos que esto es negocio, lo comprendemos, simplemente hagamos parte de todos el negocio y enriquezcamos el mismo.

No cuestiono el valor y el profesionalismo de cualquier festival, cada vez se hacen con mayor dedicación e importancia. Simplemente pido, pedimos que se abran las puertas como en otros años se hizo, vale la pena arriesgarse... después se verán frutos palpables y todos podremos sonreír tras un vaso de cerveza y un sol hermoso de festival de rock.

lunes, 11 de abril de 2016

QUÉ TE PASÓ INGENIERO QUÉ TE PASÓ?



Como cuando la casa de tu novia está libre el fin de semana pero ella está en sus días, como cuando el Atlas tiene el penal del triunfo y lo falla el negrito Medina, como cuando agarras tu six de cerveza en el oxxo pero al pagar te dicen que ya no venden alcohol a esa hora, como cuando pasa el 371 después de esperarlo una hora y no te hace la parada... así se sintió el inicio del show de Pennywise ayer en Guadalajara ante una catastrófica noche del ingeniero de sonido de la banda de Hermosa Beach.

Ahí estábamos la vorágine ochentera con los genitales inflamados de emoción por ver a una de las grandes míticas del punk rock por primera vez en nuestra mochita y ajena Guadalajara. Pennywise por fin estaba en casa y se nos caían las uñas y se nos escurría cerveza en la garganta en la espera del gran guitarrazo inicial el cual por simple tradición tendría que aflojarnos las bragas y sacudir nuestras rodillas lesionadas.

El marco inmejorable, los puños de chavorucos fundiéndose en fraternales abrazos de angustia godín y enmielando la noche con cerveza y cigarrillos. Las bandas abridoras dándolo todo para enmarcar aun más, el lugar pletórico, el audio perfecto, los pajarillos cantan la luna se levanta... en fin una noche que tendría que ser recordada como épica y hermosa teniendo en cuenta una exquisita entrada de H20 como previa estelar, donde incluso el hijo del vocalista se dio tiempo de tocar "Nothing to prove" para ponernos a todos la piel de gallina culeca.

Y entonces llegó el momento de la entrada de Pennywise y se ahogó el grito de extasis en una casi transparente guitarra de Fletcher que a juzgar por lo bofo del sonido parecía que tocara su guitarra con bombones en lugar de la plumilla o las uñas. Es normal. dijimos todos, suele pasar en los shows con las primeras canciones y nos consolamos con nostalgia, un sorbo de cerveza más y una mirada cómplice del compañero de al lado, pero nada cambió para el segundo tema, al contrario cada vez se hacía más confuso el recital.

No podíamos emocionarnos del todo, era Pennywise frente a nuestros ojos pero algo andaba muy mal, y cantábamos en silencio encontrando refugio más en la nostalgia que en el concierto en sí y de a poco se nos fueron introduciendo la molestia y la angustia. Algunos nos armamos de valor y nos acercamos al ingeniero de la banda a suplicarle una solución auditiva pero parecía que este joven héroe se refugiaba en una total esfera de sonido propia y evitó cualquier comentario a su pésimo trabajo. 

Arriba del escenario la banda no tenía idea de lo que abajo pasaba y algunos más optaron por ignorar la terrible falla y sumirse en un slam de categoría triple A y la fiesta continuaba. Sin embargo en la parte medular cada final de canción los silbidos y denuncias cada vez eran más evidentes y de choque contra un solitario ingeniero que deambula en su mundo ambiguo de mi pequeño Pony ignorando las súplicas de cientos que añoraban abrazar los acordes reales de punk rock skate noventero.

Así nos fuimos al encore en una noche hermosa de recuerdos pero de angustioso orden sonoro, Pennywise trajo del camerino el bajo de "Stand by me" y la piel y la garganta se hacían nudos mientras Jim Lindberg cantaba con drama y calidez la pieza sesentera solo para volver a la realidad del punk rock vacío a cargo del ingeniero descalificado. Los presentes optamos solo por sonreír y fundirnos en alegría y sabor de media noche al lado de nuestros ídolos de juventud.

Se fue la noche en el C3 de Guadalajara que al igual que los invitados y los músicos nada de culpa tuvo de una desafortunada noche de un ingeniero de sonido que mató el grito loco del punk rock. Muchos tal vez nisiquiera lo habrán notado embriagados de alegría, otros encrucijados en alcohol tampoco advirtieron la noble falla. Lo cierto es que la avenida Vallarta al final se convirtió en reseña de una noche extraña a falta de la explosión total del punk rock.

Pennywise por fin estuvo en casa, en nuestra mochita y bandera Guadalajara y todos fuimos inmensamente felices como para volver a vivir dos horas de nuestra juventud ausente. Noches de este pequeño pueblo tapatío donde nos volvemos a ver todos las caras para juzgarnos de viejos y petardos, de panzones y pelones y demás. Una gran noche, una gran tocada que a pesar de que un ingeniero de audio se empeñó en destrozar, lo vivimos como lo que fue: La noche en que Pennywise pisó Guadalajara.

jueves, 10 de marzo de 2016

SE FUE EL TEMO



Creo que a todos se nos encrucijaron las muelas y se nos dislocaron las uñas de emoción el sábado pasado mientras el Cuau danzaba en los linderos del área grande como si fuera Marco Van Basten y de pierna derecha levantaba una parábola que no entró por escasos dos meñiques de Belinda. El América me importa casi lo que a Belinda este blog pero de mil amores me hubiera gustado ver esa pelota hacerle el amor a las redes del azteca.

Ajenos y propios vivimos media hora de espectáculo panbolero de gala, morbo y emoción palpable en los últimos minutos de Blanco en la cancha. El Blanco de la joroba, el de Tepito, el Blanco que se rebanó a Galilea, el de las mil patadas, mil broncas, el de la mentada de madre, el Blanco que se burló de Lavolpe, el que celebró como orinando perrunamente, el del puñetazo a Robles, el del puñetazo a Faitelson, el Blanco del Ame y del Tricolor, el que retó a la lógica y le marcó a Bélgica en el 98, el que le marcó al Madrid en el Bernabeu y jodió las apuestas de sus compañeros, el Cuauhtemoc de las masas.

El futbol moderno carece de actores y prioriza los atletas aburridos, se ha convertido en una carnicería de músculos y garra en la cancha y en una avalancha de virtudes morales fuera de ella, por lo tanto, hoy en día ser futbolista es cercano al ser humano perfecto en lo físico y en lo moral. El resultado entonces son partidos llenos de fuerza y competencia, algunos increíblemente buenos donde los jugadores y el árbitro despliegan dotes físicas y técnicas y donde fuera de la cancha debemos entenderlos como seres supremos que viven lejos de nuestras asquerosas vidas mundanas de asquerosos humanos comunes y corrientes llevados al vicio y la rutina.

Por eso es fabuloso ver a la cara opuesta del futbol por treinta minutos más, ver al Cuauhtemoc Blanco de la joroba y que nunca fue el más atlético, al que moría en la cancha a su manera y se divertía horrores fuera de ella. Muy pocos jugadores como él aderezan y ponen la pimienta a las canchas con sus ocurrencias y nos dan felicidad con declaraciones picantes y valientes, y nos alejan de la nueva moda de la liga moralista de prensa futbolera. El futbol está secuestrado por seres perfectos dispuestos a despatarrar en contra de cualquier astuta maniobra que cada futbolista pudiera tener, por eso el sábado pasado fue hermoso ver a Cuauhtemoc jugar en campo a pesar de todo.

El futbol debe volver a ser de humanos con errores y atinos, con cerveza y sin ella, con fiestas y sin ellas, con divorcios y amoríos, con lesiones y patadas, con broncas y mentadas, el futbol suplica seguir siendo un deporte de pasión y no una jaula alterna de telenotas.

Se fue Cuauhtemoc para siempre, se fue nuestro odiado más querido, el que se mofó de todos los equipos del circuito profesional mexicano. No se ve aun otro personaje que pueda suplir al Temo, no se ve alguien con más cábula y jiribilla que el divo de Tepito. El Cuau se va con la frente en alto, hoy se dice arrepentido de tantas rabietas y tarjetas rojas dentro de la cancha, yo creo que todo lo que hizo el jorobado era necesario para recordarle como la chispa del futbol mexicano.

Hasta siempre Cuau, y gracias pero muchas gracias por el gol contra Bélgica en el 98, de los que más grité en mi vida...

martes, 23 de febrero de 2016

CAIFANES AVENTUREROS



El sábado pasado Caifanes planeó un día de campo maravilloso con la mejor seguridad que los aislara de sus peores enemigos: los otros artistas y técnicos que seguramente seríamos una fuerte amenaza contra sus vidas y su concentración antes de salir al escenario. Así entonces, los audaces músicos arriesgándolo todo intrépidamente se subieron cada uno a una Suburban 2016 y otras dos camionetas iguales para su equipo y con orden militar se siguieron en comitiva esquivando el tráfico de Cholula para al final llegar sanos y salvos tras el escenario del festival Revolution donde los aguardaba su bunker fascinante.

Los esperaban cuatro enormes carpas con piso de duela para poder caminar sin tropiezos y dañar la baqueta de sus zapatos favoritos de show. Ahí dentro cada uno de los Caifanes tomó su carpa y acomodó el clima de su preferencia salvando así un posible resfriado o algo peor, que alguien o ellos mismos tirara un gas y no circulara con fluidez. ¡Dios mio! seguramente pensaban para dentro de si, menos mal que estamos bien, sanos y salvos. Se sirvieron un café de buena colección y al chef en turno le pidieron sus bocadillos solicitados, solo para darle dos mordidas, los otros baguettes terminarían la noche en el abandono y el Rost Beef apenas sería ligeramente pellizcado, nuevamente se sentían muy aliviados pues ya habían pasado hora y media desde el último room service del Hotel cinco estrellas donde dejaron sus pertenencias.

Sin embargo, no todo es felicidad, deben caminar 30 metros hacía otro sitio para una entrevista de medios televisivos, y lo peor de la misión es pasar justo donde estaban las dos casetas malolientes llamadas baños para las otras bandas. La misión era apabullante, tomarían el riesgo, ellos son muy valientes y locuaces. Así que cada uno de ellos se hizo rodear por tres guardaespaldas y tomar todo riesgo, alguien inteligentemente antes preparó el perímetro para el desplazamiento militar. ¡Que horror que nos llegáramos a tener que topar de frente con uno de los técnicos o músicos de las otras agrupaciones! ¡En México la seguridad es alarmante, cualquier cosa les puede suceder!

El viaje de ida fue un éxito, sin embargo al regreso todo se complicó, se había acumulado una fila de 5 asquerosos meones de otros grupos y habría  que pasar justo por ahí, el riesgo era mayúsculo. ¡que bueno que no arriesgamos a Saul y no vino a la entrevista! seguro ahorita estaríamos a punto del desmayo de miedo. Lo bueno de esto es que contrataron a los mejores guarros y pudieron sortear sus vidas para pasar por entre los meones. Desgraciadamente la adrenalina se hizo presente en un fatídico segundo, pues el guarro destinado a cubrir a Alfonso André tropezó y cayó dos segundos al suelo dejando totalmente a su suerte al baterista, fueron presas de pánico en segundos, tuvieron mucha suerte y el guarro se pudo recuperar rápidamente. Lo peor estuvo muy cerca de suceder, afortunadamente los meones formados no reaccionaron a tiempo y André pasó con solo un susto el cual ahogó con un trago de vodka relajante.

El resto de la noche prefirieron no arriesgarse más, apuntalaron el perímetro y cumplieron al pie de la letra la estrategia para entrar y salir del escenario, una noche más de éxito y unos cuantos miles a la bolsa. Botellas de agua a temperatura ambiente, algunos baguettes sin tocarse, tres cuartas partes del café preparado, medio Roast Beef, un tostados sin usar, varias gaseosas y gatorades con solo un trago digerido es lo que resta en las cuatro carpas después de una noche de terror. Caifanes logró sortearlo todo y volver sanos y salvos al hotel.

¿En qué momento nos convertimos en estúpidos que solapan situaciones como estas? ¿En qué momento cuatro músicos pueden cobrar cerca de los dos millones de pesos en una hora de trabajo? Un mexicano promedio quizás nunca en su vida pueda llegar a esa suma y jamás podrá probar la botella de Vodka que André degustó el sábado pasado. Yo reconozco trayectorias y merecimientos pero estamos alcanzando niveles risibles motivados por una nueva mafia absurda que convierte a los artistas en monstruos hambrientos de ego, con necesidades insolentes que traspasan los valores y la humildad pisoteando a la cordura.

Seré razonable: Cuatro músicos con perfecta salud pueden viajar en una camioneta suburban del año y el resto de su crew en otra, espacio hay suficiente. Comida suficiente para cuatro, es solo botana, vas a trabajar, no vas de campamento. Las personas a tu alrededor en su mayoría son músicos profesionales y gente haciendo su trabajo, quizás lo peor que quieran de estos músicos será una foto y solo sentir el placer de saludarlos, no somos asesinos ni mucho menos. Todos los lujos que sumes a tu absurda estancia se restan a las necesidades básicas de las otras bandas que apenas empiezan. Deben recordar que alguna vez estuvieron en igualdad de circunstancias.

En un país agobiado por la economía asesina, la gente necesita de Caifanes, necesita de Saul, de sus ídolos, de la música, de los recuerdos y la nostalgia. A la gente no le importa que Marcovich no esté, o que la voz de Saul no sea ni la mitad de lo que fue, no les importa un disco nuevo, no les importan sus nuevos proyectos. A la gente que paga por verlos solo les importa recordar como aprendieron a admirarlos y sentirlos tras tan larga ausencia. Muchos miles de músicos los observan como el gran ejemplo, se lo merecen, quizás son la mejor banda de rock que ha visto este país. Cada absurdo centavo es burlarse de quienes los pusieron en ese pedestal hermoso. 

Es obvio que el problema no es Caifanes solamente, tampoco de las productoras, es un problema generacional donde todos estamos involucrados. ¿Seguiremos alimentando egos y pisoteándonos el orgullo? ¿Hasta donde llegará la rueda de la fama efímera? De todos depende...